Asquerosa soledad.
Un asiento vacío alumbra mi oscuridad.
Enciendo un cigarro,
mi alegría cae en un charco de barro
y comienza a llorar.
De alumbrar ese asiento termina,
la muerte hacia mí camina
y con o sin ganas a la misma voy a buscar.
De morir agotada
y sin ganas de vivir,
vuelvo hacia atrás la mirada
con la esperanza de mi alma verlo salir.
La soledad
a los susurros de mi silencio responde;
con sus respuestas no sé ni cuándo ni dónde
podré comenzar a vivir en paz.
Enciendo un cigarro,
mi alegría cae en un charco de barro
y comienza a llorar.
De alumbrar ese asiento termina,
la muerte hacia mí camina
y con o sin ganas a la misma voy a buscar.
De morir agotada
y sin ganas de vivir,
vuelvo hacia atrás la mirada
con la esperanza de mi alma verlo salir.
La soledad
a los susurros de mi silencio responde;
con sus respuestas no sé ni cuándo ni dónde
podré comenzar a vivir en paz.

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