Momentos... que merece la pena vivirlos.
Y al fin, se hizo la luz. Hoy, tras toda una vida de búsqueda y melancolía, la he visto. Sí, he divisado a lo lejos como una luz me gritaba: "¡ven, ya me has encontrado!". Yo no lo pensé dos veces, al instante supe de quién se trataba. Era la felicidad. La había hallado en un momento, como si nunca hubiera necesita semejante esfuerzo como el que hice, como si, de repente, cuando menos me lo esperara, ella se presentara sin esperar nada a cambio ofreciéndome un rayo de luz, un sol que alumbrara mi camino, que me guiara instintivamente por el sendero de las sonrisas. Sin duda era ella, la felicidad. Por todas esas palabras que nunca tuve valor de pronunciar, por todos esos malos ratos, por... ¡TODO!...
Simplemente, he visto reírse a la tristeza.
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