No podía ser de otra forma.

Somos almas libres.
Vamos a nuestra bola.
Seguimos consejos,
Pero no convenciones.
Nos fascinamos
Con cada sonrisa.
Lloramos cuando es preciso,
Nos abrazamos solxs
Y en compañía.
Sentimos en el pecho
El milagro del amor,
Y con amor, en cada paso,
El milagro de la vida.
Qué bello es amar a una flor
Por cómo se mueve
Al son del viento.
Es pequeña y de apariencia
Frágil, y sin embargo,
Sabemos con convicción
Su esencia poderosa.
La observamos atentxs,
Y le vertimos levemente
Agua cuando nos muestra
Que tiene hambre.
Mientras tanto, la dejamos ser.
Es así como amamos,
Porque, de arrancarla, moriría.
Ya no sería flor.
Y el amor hacia el hecho de ser
Es el que, gentil,
Perpetúa la existencia.
Natural, como es,
Con defectos, apariencias...
Sin cambiarla.
Qué Idea más bonita
Que el amor en libertad,
Como pájaro libre
Que vuela entre las ramas.
Como dos pequeñas olas
Que se encuentran en el mar,
Como dos humanos,
Imperfectos, que se aman.

Comentarios