Para Iria Sabina Bécquer.
Dime que estás ahí,
sólo dímelo.
Que soy un pájaro muerto de sed
en un lugar donde escasea tu calor.
sólo dímelo.
Que soy un pájaro muerto de sed
en un lugar donde escasea tu calor.
Dime que respiras,
sólo dímelo.
Que ya no respiro tu aire,
porque en mí no entra amor.
sólo dímelo.
Que ya no respiro tu aire,
porque en mí no entra amor.
Dime que sonríes,
sólo dímelo.
Que tu sonrisa me da la vida.
Sonríe, por favor.
sólo dímelo.
Que tu sonrisa me da la vida.
Sonríe, por favor.
Dime que escribes,
sólo dímelo.
Que tus versos me arrancan el alma
haciendo de mí una canción.
sólo dímelo.
Que tus versos me arrancan el alma
haciendo de mí una canción.
Dime que me quieres,
sólo dímelo.
Que la luz se ha vuelto negra
y hace tiempo que mi voz se apagó.
sólo dímelo.
Que la luz se ha vuelto negra
y hace tiempo que mi voz se apagó.
Dime que eres tú,
sólo dímelo.
Que el cielo se ha vuelto gris
porque tu ausencia le quita el color azul.
sólo dímelo.
Que el cielo se ha vuelto gris
porque tu ausencia le quita el color azul.
Dime únicamente algo,
sólo dímelo.
Que te echo de menos
desde el día en mi alma murió.
sólo dímelo.
Que te echo de menos
desde el día en mi alma murió.
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