He vuelto a perder el rumbo de la vida.
No sé cómo reír.
Ni sé qué puedo hacer.
Tampoco sé vivir
sin tu calor ni tu saber.
Olvidé el verbo sentir.
Y también cómo gritar.
Olvidé que hay motivos para ser feliz.
Olvidé que te puedo olvidar.
No sé cómo seguir;
me quedé plantada esperando.
Esperando a verte sonreír.
A poder decir cuánto te amo.
La libertad se fugó contigo,
y aquí estoy yo, enjaulada.
¿Por qué no me llevaste en tu camino?
Me has dejado destrozada.
Tu sonrisa me hacía libre,
y ahora sólo veo tus lágrimas,
las que no lloraste porque no has estado triste.
Las que ahora llenan mi alma.
Pero eres tú quien me aferra
a la vida que no vivo.
No entiendo, pues, por qué me encierras
en la barrera del recuerdo y el olvido.
Por favor, ayúdame,
ayúdame a recuperarlo todo.
Y si puedes, revíveme,
haz lo que sea, de cualquier modo.
Quizá todo sea mucho,
pero mi todo es tu sonrisa.
No sé qué será un "todo" tuyo,
pero ¡vuelve! Date prisa.
Porque el frío me derrite
y el calor me hiela.
Todo en mí es contrario
desde que apagaste esa vela.
Lo único que alumbraba
mi camino con tu ausencia.
La oscuridad ya es reina
de los rincones de mi conciencia.
Queda poco tiempo.
Mi corazón no puede morir más.
En esa vela sopla tu viento.
El que me dice que no volverás jamás.
Ni sé qué puedo hacer.
Tampoco sé vivir
sin tu calor ni tu saber.
Olvidé el verbo sentir.
Y también cómo gritar.
Olvidé que hay motivos para ser feliz.
Olvidé que te puedo olvidar.
No sé cómo seguir;
me quedé plantada esperando.
Esperando a verte sonreír.
A poder decir cuánto te amo.
La libertad se fugó contigo,
y aquí estoy yo, enjaulada.
¿Por qué no me llevaste en tu camino?
Me has dejado destrozada.
Tu sonrisa me hacía libre,
y ahora sólo veo tus lágrimas,
las que no lloraste porque no has estado triste.
Las que ahora llenan mi alma.
Pero eres tú quien me aferra
a la vida que no vivo.
No entiendo, pues, por qué me encierras
en la barrera del recuerdo y el olvido.
Por favor, ayúdame,
ayúdame a recuperarlo todo.
Y si puedes, revíveme,
haz lo que sea, de cualquier modo.
Quizá todo sea mucho,
pero mi todo es tu sonrisa.
No sé qué será un "todo" tuyo,
pero ¡vuelve! Date prisa.
Porque el frío me derrite
y el calor me hiela.
Todo en mí es contrario
desde que apagaste esa vela.
Lo único que alumbraba
mi camino con tu ausencia.
La oscuridad ya es reina
de los rincones de mi conciencia.
Queda poco tiempo.
Mi corazón no puede morir más.
En esa vela sopla tu viento.
El que me dice que no volverás jamás.
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