jueves, 20 de abril de 2017

Mindfulness

Espera, pequeña, no reacciones. Date un segundo para observar lo que ocurre. ¿Lo notas? ¿Sientes su flujo? Te produjo estupor y creíste que se avecinaba tormenta, cuando tan solo es un río que te limpia por dentro. Deja que te bañe, sin más, aunque las aguas parezcan bravas y la corriente incontrolable. El río, este río, fluye por dentro, y no te puedes ahogar. Solo mójate las manos. ¿Ves cómo el agua fresca no da miedo? Se ve tan violenta desde lejos... Pero al acercarse, se puede percibir su cristalinidad de nuevo. Y es el mismo agua de siempre, con otra apariencia.
A veces, querida, nos asustamos ante el mero contraste. Lo seco y lo mojado, lo quieto y lo dinámico... Pero la vida es movimiento, constante, a veces sutil y otras veces notable. Tú, yo, nosotras que quizás somos la misma, somos también parte del flujo. Ahora pareces un poco encogida porque el miedo ha provocado que escondas tus antenas, y has obviado que tu reacción, tan inmediata, es igual de rápida que las aguas que corren. Pero estate tranquila, porque ellas no son tú, ni yo, ni nadie. Suceden, como todo. Pero no son tú.
Tienes miedo a ser el miedo. Tienes miedo a correr con bravura, a arrasar con tu sentir cualquier centímetro de vida. Los árboles, las plantas, la biosfera... "¿No es acaso todo tan bello en su quietud?", piensas. Claro, claro que lo son. Pero quietos son un rato porque luego, después, se mueven, y ese contraste tan natural del que no nos percatamos no es si no parte de esa misma vida, la que tú amas. Solo crees que viene algo distinto y ante la idea de la pérdida, te refugias en una nueva posición. Pero estate tranquila, caracol, pequeña fuente de amor, vida y sueño, que las aguas bravas, el viento fuerte, los arroyos y las brisas son, en esencia, la misma cosa, y no por ello debes temer, porque la raíz del río es el agua y la de la brisa, el viento, y ellos, te lo prometo, no van a desaparecer. La vida siempre es vida con todas y cada una de sus caras; por eso quieta, tranquila, y observa. Que el viento siempre es viento y como tal lo siente tu cara, que tus manos, siempre hermosas, percibirán igual el agua.



"Alzar lo que te gusta contra lo que te disgusta
Es la enfermedad de la mente".

Hsin-Hsin-Ming

No hay comentarios:

Publicar un comentario