¿Quién pasa por quién? ¿La vida por nosotros o nosotros por la vida?
"Life is what happens to you while you're busy making other plans." John Lennon.
Es fácil que nos metan en la cabeza una concepción cuanto menos falsa de vivir (a la que yo llamaría sobrevivir), cuando ni siquiera nosotros nos hemos planteado nunca el propósito de nuestra existencia, individual y colectiva. ¿Cuántas personas, ancianas o jóvenes, hallan la agonía girando entorno a la misma pregunta, "para qué vivir"?
Y ese es el problema. La errada humanidad (generalizo) ha construido la vida de cara al futuro, teniendo, además, la muerte como final aspiración. Y desde luego que, si yo tuviera esa visión, me habría preguntado mil y una veces, quizá más, qué sentido tiene levantarse por las mañanas, si al fin y al cabo, es el sueño lo único que me espera al final del día.
La mente nos tiene consumidos. La mente y los que parten el bacalao. Pero señores... ¿no se dan cuenta? Huimos del presente para vivir el futuro, ¡el futuro! Por eso cité a Lennon, porque, si nuestro verdadero propósito fuera vivir, en sí mismo, llevaríamos la vida a la cotidianidad, y cada día sería nuevo, heterogéneo y digno (vale, muy bien, las circunstancias no siempre acompañan. Pero no me nieguen que tendemos a revolvernos en nuestra propia miseria emocional. Parece cómo si estuviéramos al acecho de algún pensamiento negativo para llorar con él, en vez de aceptar y observar nuestra propia conducta).
Vivir, señores y señoras, no es un fin, es un camino, un camino que requiere valor, (auto)conocimiento, paciencia y dedicación. Pero ustedes no tienen tiempo... Antes deben consumir y servir a este sistema putrefacto (generalizo, por segunda vez)... ¿O no?
PD:
Es fácil que nos metan en la cabeza una concepción cuanto menos falsa de vivir (a la que yo llamaría sobrevivir), cuando ni siquiera nosotros nos hemos planteado nunca el propósito de nuestra existencia, individual y colectiva. ¿Cuántas personas, ancianas o jóvenes, hallan la agonía girando entorno a la misma pregunta, "para qué vivir"?
Y ese es el problema. La errada humanidad (generalizo) ha construido la vida de cara al futuro, teniendo, además, la muerte como final aspiración. Y desde luego que, si yo tuviera esa visión, me habría preguntado mil y una veces, quizá más, qué sentido tiene levantarse por las mañanas, si al fin y al cabo, es el sueño lo único que me espera al final del día.
La mente nos tiene consumidos. La mente y los que parten el bacalao. Pero señores... ¿no se dan cuenta? Huimos del presente para vivir el futuro, ¡el futuro! Por eso cité a Lennon, porque, si nuestro verdadero propósito fuera vivir, en sí mismo, llevaríamos la vida a la cotidianidad, y cada día sería nuevo, heterogéneo y digno (vale, muy bien, las circunstancias no siempre acompañan. Pero no me nieguen que tendemos a revolvernos en nuestra propia miseria emocional. Parece cómo si estuviéramos al acecho de algún pensamiento negativo para llorar con él, en vez de aceptar y observar nuestra propia conducta).
Vivir, señores y señoras, no es un fin, es un camino, un camino que requiere valor, (auto)conocimiento, paciencia y dedicación. Pero ustedes no tienen tiempo... Antes deben consumir y servir a este sistema putrefacto (generalizo, por segunda vez)... ¿O no?
PD:
La paradoja, si no he entendido mal, está en vivir una virtualidad, como es el futuro, y no vivir la realidad del presente, pero entonces ¿qué representa ese camino que según usted y Antonio Machado es la vida? Parece claro que la finalidad no es vivir ni morir, sino el conocimiento, el aprendizaje, la experiencia, etc. ¿O tampoco ese es el fin?
ResponderEliminarComenzaba Séneca, el maestro estoico, su "De vita beata" con estas palabras: "Todos los hombres, hermano Galión, quieren vivir felices; pero al ir a descubrir lo que hace feliz la vida, van a tientas; y no es fácil conseguir la felicidad en la vida, ya que se aleja uno tanto más de ella cuanto más afanosamente la busque, si ha errado el camino; si este lleva en sentido contrario, la misma velocidad aumenta la distancia."
Me resulta muy difícil definir la vida porque no tengo razón ni experiencia, pero, echando mano de la intuición, quizá sea un camino exterior que en realidad se prolonga hacia adentro, el camino del conocimiento (creo, más personal que intelectual, aunque este último sea importante), donde nos hacemos conscientes de nosotros mismos, como seres, de nuestra conexión con el mundo y nuestro potencial para actuar y compartir en él (de forma sana, no como ahora que nos lo estamos cargando todo). Precisamente, creo que el gran fallo de la evolución del hombre es que focaliza su crecimiento hacia fuera, y por ello todas nuestras convicciones (generalizo, hablo del capitalismo y todo eso) se basan en invadir en todos los sentidos nuestro planeta (incluso nos devoramos entre nosotros), y al paso que vamos, los de la cercanía, al mismo tiempo que deseamos tener, pero no amamos lo que tenemos. Es eso. Deseamos la piel de los zorros, ergo nos hacemos abrigos de cuero, porque, de amarla, querríamos que los zorros tuvieran unas pieles preciosas, y nos implicaríamos para cuidarlas, les bañaríamos y haríamos por su salud. Deseo y amor no son lo mismo. El deseo es producto del ego, que necesita del exterior para construir una identidad con la que manejarnos y presentarnos en el mundo... el amor va mucho más allá. Simplemente es, porque es una forma de vida, de actuación. Si nos preocupáramos más de crecer hacia dentro, como personas, si nos educaran para ser creativos, autosuficientes, honestos y humildes, entonces el ser humano prosperaría, retomaría el camino que dejó atrás cuando se creyó superior y dominante por ser inteligente y utilizó el cerebro olvidando el corazón (metafóricamente hablando, claro).
ResponderEliminar(Creo que me he ido demasiado por las ramas. Si con esto no he respondido a la pregunta, lo siento, peeero no lo sé. No tengo otra respuesta.)
En resumen, para mí el fin, y el camino, es el amor (que no el enamoramiento, creo que el enamoramiento es un estímulo y el amor una forma de vida, repito), la felicidad, como se diga. Y digo el camino, porque el amor, puesto que se siente, no se puede sentir antes ni después. Sentir es una sensación (valga la redundancia) que sólo puede tener lugar en el presente, mientras que pensar (ego, en el sentido de comerse la cabeza) nos deporta a virtualidad que es el pasado, o el futuro. Quien ama, está en el presente porque lo siente y es consciente de ello, y quien vive en el presente, en definitiva, vive, es.